#NoalVentajismo | Noticias | 5 noviembre 2012

Ernesto Villegas: No creo en que haya que bajar la polarización

Nuevo titular del Ministerio de Comunicación e Información (Minci) Ernesto Villegas indica que, “Uno de los desafíos que tenemos [es de] desengancharnos de la agenda de la minoría para imponer la agenda de la mayoría comunicacional […].”

También destaca, hablando de los medios del Estado, “No creo en que haya que bajar la polarización, aquí hay una polarización que no existe porque Chávez y la revolución quieran, la polarización existe en el mundo entero, en el planeta. Hay unos que insisten en la destrucción del planeta, y otros que queremos salvarlo […].”

Una política comunicacional que trascienda las fronteras del Minci, de los medios del Estado y que esté a tono con “los nuevos desafíos de la revolución bolivariana” es la ambiciosa tarea que sea plantea Ernesto Villegas como nuevo titular de esta cartera.

El exmoderador del programa de VTV, A Toda Venezuela dijo en conversación con PANORAMA, desde Caracas, que “no trabajé para ser Ministro”.

—¿Cómo crear un verdadero Sistema Nacional de Medios Públicos (Snmp)?

En eso estamos, se está trabajando mucho en la coordinación, sobre todo para la contingencia que requiere la suma de distintos medios existentes del Estado para las transmisiones televisivas, pero el reto es ir mucho más allá: trascender los medios adscritos al Minci, llegar a un nivel de funcionamiento sistémico, incluso, con las oficinas de prensa de los ministerios, empresas, los organismos del Estado, así como establecer una relación con la prensa regional y los medios privados que han tenido una actitud de sabotaje mediático frente a la revolución y con los medios alternativos.

—¿De qué manera buscará que los medios del Estado sean los primeros críticos de la gestión de Gobierno?

—El primer crítico de la gestión de Gobierno es el presidente (Hugo) Chávez y en ese mismo primer lugar está el pueblo venezolano que es su mecanismo para comunicarse con el aparato del Estado, ésta es una revolución y en una revolución el pueblo gobierna y toda política pública tiene que tener un seguimiento, un chequeo, para verificar su cumplimiento y su impacto en una sociedad. Eso es una tarea que también atañe a los medios del Estado, mantener una conexión permanente hacia el pueblo adonde van dirigidas esas políticas.

—Usted dijo que “más que pelear con el adversario había que ir por él”. ¿Cómo hacerlo desde el Snmp?

—Ése es el problema que tenemos en la comunicación y quienes somos periodistas buscamos interpretar lo que alguien dice aún cuando no lo haya dicho, eso sucede mucho en Venezuela, y también ocurre en el mundo, que hay que salir a aclarar lo que uno no ha dicho tanto en los medios privados, como en los públicos. Vamos a trabajar sobre esos ruidos comunicacionales (…)

—Entonces, ¿cómo buscará frenar esos ruidos comunicacionales?

—Comunicando adecuadamente la gestión de Gobierno, porque se pierde mucho tiempo valioso aclarando lo que no se dijo. Yo he dicho que hay que hablar mucho más allá de los convencidos, es decir, llegarle a los no convencidos con dos propósitos: uno, convencer a los que están allá a estar acá porque he visto en muchos casos que por falta de información o por razones que exceden de lo comunicacional, en eso hay que hacer el esfuerzo de comunicar mejor de lo que hace la revolución, para que el ciudadano que vaya a tomar una decisión tenga mejores elementos para tomarla.

Hay mucha desinformación por ausencia de información desde el Gobierno, desde el Estado, desde la revolución, por el cerco mediático que sistemáticamente distorsiona la gestión de Gobierno, pero también aquellos ciudadanos que no son convencibles, que ya tienen una posición tomada, son ciudadanos de la República Bolivariana de Venezuela que tienen derecho a estar informados, por ejemplo: un vecino que la capital que sea antichavista tiene el derecho a conocer qué servicios presta el Hospital Cardiológico Infantil, una obra extraordinaria que le ha salvado la vida a millones de niños de Venezuela y otras partes del mundo, porque no sabe cuándo pueda requerir los beneficios de este centro, igual que Farmapatria y los supermercados Bicentenario servicios que son para todos.

Muchas veces, el antichavismo bloquea a muchos venezolanos que no quieren saber nada de Chávez, incluso, aquello que les conviene saber, y muchas veces nosotros no hacemos lo suficiente por informar a todos y tenemos que hacer un propósito político en el caso de los convencidos, pero también con los no convencidos por una razón de Estado, a pesar de que tengan su postura política.

—¿Ud. cree que si puede persuadir para bajar un poco la polarización que existe con los medios del Estado?

—No creo en que haya que bajar la polarización, aquí hay una polarización que no existe porque Chávez y la revolución quieran, la polarización existe en el mundo entero, en el planeta. Hay unos que insisten en la destrucción del planeta, y otros que queremos salvarlo(…)

—¿Pero existe la disposición de cambiar?

—Es que esa polarización no se levanta porque haya un gesto. Ésta es una polarización que es de fondo, ahora que dentro de ella cada quien sin arrear sus banderas quiera, en algunos ámbitos, establecer una convivencia pacífica y civilizada sin confrontaciones de ideas democráticas, perfecto bienvenido sea, porque a mi criterio eso es saludable y se dan escenarios de que eso sea posible. Aquí deberíamos alegrarnos por el sistema democrático que hemos tratado de construir a diferencias de otros países que han tenido rupturas constitucionales, claro aquí la hubo con el paro y el sabotaje petrolero, pero el saldo en general es alentador porque se logró el camino democrático gracias al socialismo y al presidente Chávez. Fíjate que la noche del 7 de octubre la gente se fue a dormir tranquila, ahora, si se hubiese sido el resultado electoral al revés ya hubieran ido a sus casas a buscarla. Todos vimos cómo brotó el facismo en la campaña electoral (…)

—Frente a esto, ¿cuándo los medios del Estado dejarán su postura reactiva para pasar a una más proactiva?

—Ese es uno de los desafíos que tenemos, desengancharnos de la agenda de la minoría para imponer la agenda de la mayoría comunicacional (…). Esa agenda proactiva es en buena medida la obra de Gobierno, pero también en buena medida es la visibilización de las conquistas del pueblo, su organización para resolver problemas puntuales, la ejecución de obras directamente por los consejos comunales, las empresas de producción social, cooperativas, pequeñas empresas (…), el pueblo es el que está protagonizando los cambios y allí entran los medios alternativos y comunitarios que han logrado mostrar lo que hacen porque el resto estamos ocupados en la agenda que nos supone la derecha.

¿Le ha ‘pegado’ el cambio de su rutina de entrevistador a entrevistado como Ministro?

—¡Claaaro! Nunca trabajé para ser ministro, lo asumo como una obligación con este momento histórico que estamos viviendo, nunca ha formado parte de mis planes. Soy de los que he criticado mucho los errores, las omisiones que se han cometido en el campo de la comunicación y ahora cuando te ofrecen la posibilidad de contribuir a superar todo lo que has criticado te encuentras en una encrucijada, por eso trato de ayudar y cooperar para ir más allá (…).

Artículo original por Priselen Martínez Haullier en Panorama

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